EL LOCAL
La zona de atención al público está dividida en dos zonas claramente diferenciables.
La primera zona (que llamaremos Sala Principal) es en la que se sitúa el acceso del público desde la calle. Desde ella se accede a la segunda zona y, pasando a través del arco central situado al fondo, a la rebotica.
La segunda zona (que llamaremos Sala de Vitrinas), a la que se accede a través de un vano practicado en el muro separador, constituyó originalmente un local independiente. Tras su adquisición, se anexionó al local primigenio de la farmacia, cerrándose el acceso original desde la vía pública. En esta parte el mobiliario se dispone perimetralmente; un armario boticario formado por módulos repetitivos de madera barnizada con una base de cajones y una parte central y otra superior de vitrinas, cerradas con puertas de madera y vidrio. Al fondo, dos puertas integradas sirven para acceder a dependencias de la parte posterior del local que quedan fuera del ámbito de la intervención.
LA INTERVENCIÓN
La Sala de Vitrinas ha concentrado la mayor parte del trabajo de rehabilitación. Se han restaurado la madera y las molduras policromadas de los techos. Se han reparado los falsos techos. Se han retirado las puertas de las vitrinas inferiores y en su interior se han integrado módulos de mobiliario de exposición a medida, de tablero blanco de alto brillo, sin puertas de cierre, con iluminación integrada, de INSIDE Pharmacy; de donde procede también el nuevo mostrador que ocupa la ahora despejada zona central.
En la Sala Principal se han sustituido los fondos tapizados de rojo del mobiliario de exposición existente por tableros con un acabado nuevo, acorde al conjunto de la intervención.
Se ha reparado y renovado el revestimiento de las paredes; sustituyendo el color ocre que lo dominaba todo por color blanco, para aportar claridad y mejorar la reflexión de la iluminación del local. Los suelos se han mantenido íntegramente. El otro gran protagonista de la intervención es la iluminación, renovada completamente, buscando una estética unificada, más respetuosa con el local, más eficiente y que alcanzase niveles adecuados tanto para la exposición de producto como para el desarrollo de la actividad propia de la farmacia. A lo largo de la existencia de la farmacia se habían ido añadiendo elementos que pretendían pero no cubrían las necesidades de la actividad y que no respondían a una inquietud estética ni harmónica con el local. La actuación llevada a cabo ha corregido esta situación, eliminando aquello que sobraba. La nueva iluminación cumple su función con elegancia y sobriedad, sin robar protagonismo al mobiliario antiguo. Al contrario, la nueva iluminación potencia su presencia; como también potencia la proyección de la propia farmacia en el espacio público, mejorando su visibilidad desde la calle.