La reforma tenía tres objetivos principales:
- Lograr una estética más sobria y atemporal (y que, a ser posible, eliminase el problema que suponían las jardineras).
- Mejorar las condiciones de acceso al local, eliminando las barreras arquitectónicas.
- Mejorar el confort térmico en el interior (la exposición de la farmacia al sol a lo largo del día es muy alta y, como consecuencia, se da un sobrecalentamiento excesivo del interior de forma habitual).
Para lograr estos tres objetivos se tomaron las siguientes decisiones:
- Eliminar la marquesina y la rotulación existentes y demoler las jardineras.
- Crear un zócalo continuo de material resistente y adecuado que recorre toda la base de las fachadas del local, de un extremo a otro. En el camino proporciona la solución al problema de los rincones ocupados previamente por las jardineras; evitando la acumulación de suciedad y facilitando su mantenimiento.
- Revestir el resto de superficie de las fachadas con un revoco acrílico de capa fina, armado, de color blanco.
- Eliminar el escalón en el acceso y resolver el desnivel mediante una rampa de pendiente adecuada. Sustituir la puerta de acceso por otra nueva, corredera automática. El nuevo escaparate integrará también un dispensador de medicamentos para las guardias en horario nocturno.
- Sustituir el acristalamiento original con nuevos vidrios con factor solar mejorado.
- Sustituir el alumbrado exterior por nuevos proyectores LED.
Renovar la rotulación. En el centro, el nombre de la farmacia, con letras retroiluminadas. A ambos lados, las banderolas, con las palabras FARMACIA y ÓPTICA, juegan con la luz proyectando sombras sobre los lienzos blancos del chaflán.